viernes, 30 de diciembre de 2011

Nuevo año, de nuevo


Se acabó el semestre, y claro, una materia reprobada. Yo no era así de teta, yo no estudiaba en la prepa. Bueno, sí lo hice el último semestre que quise subir mi promedio para una universidad que lo exigía y que al final ni fui a presentar el examen de admisión pos porque nomás no me dejaron por la materia que debía. Culeros. Igual, mi promedio solo subió una décima y no me alcanzaba. Igual, quede en mi primera opción <<In your face, bitches>>

Reprobé anatomía. Es normal, ¿no? No es por justificarme pero yo no sabía estudiar. Ni sé. Tal vez mi cerebro trabaja bajo presión [literalmente], puesto que de los 5 finales pase 4. Y pues no me fue tan maleishon. Es que eso de leer y que se te pegue me da tanta HUEVA. De la real. De esa que lees dos o tres horas y ya no puedes más. Aún no me explico como quedé en medicina y no mis amigos de promedios realmente buenos. Y no me metieron con palanca ni esas cosas del diablo que solo quitan oportunidades. Creo que sí le eché ganas.

Y aquí estoy, en lugar de estudiar más. u.u

Y viene el año nuevo. ¿Nuevo? De tantas veces que cambia el año no sé por qué se sigue festejando. Sí, soy una amargada, pero de las chéveres. Independientemente que odie a la gente, y a uno que otro molusco (trauma personal), tiendo a caerles bien (a la gente). Y eso es malo porque hay gente a la que no solo le quiero caer bien. Whatever.

Ni modo, la vida sigue. Creo.

P.D.: Los gatos no me gustan. No los odio, pero no son lo mío. FIN.